Es De Emergencia! La Comida En Los Hospitales NHS De Gran Bretana:

Son cerca de las 8 a.m. Las enfermeras están preparando la medicación que administrarán a sus pacientes. El sonido familiar del carrito de desayuno que se acerca no engendra ningún gran sentido de anticipación. Aquellos pacientes que miran los programas de noticias de la mañana en sus televisores de cabecera continúan haciéndolo. Cuando se les invita a elegir entre los cereales disponibles, hay muy poca respuesta. ¿Por qué? Si seleccionan los crujientes de arroz, estos se amontonan en sus tazones con un minimo de leche. La crema de avena se ve de inmediato que es imposible de comer. Las tostadas se asemejan a pedazos de plástico quemados. El té definitivamente no es Twinings English Breakfast o Earl Grey.

Cualquier paciente que logra forzar algo de esto por la garganta debe digerirlo bastante rápido, ya que al mediodía el carrito regresara con el almuerzo. Aunque de antemano ya éste ha sido seleccionado del menú proporcionado, no lo hace más apetitoso. Algunos hospitales, como el Royal Free en Hampstead, norte de Londres, dicen que ofrecen horarios de comidas flexibles, es decir, 7.30 a.m. a 9.30 a.m. (desayuno), mediodía a 1 p.m. (almuerzo) y 5.45 p.m. a 7 p.m. (la cena). Evidentemente tiene sentido, ya que los hábitos alimenticios de las personas son muy diferentes. No obstante, muchos hospitales del NHS parecen tener horarios muy rígidos y por lo tanto, insisten en que a sus pacientes se les sirva la comida a intervalos fijos, independientemente de si tienen hambre o preferirían esperar un poco más tarde.

La restauradora y escritora de cocina de 77 años, Prue Leith, en un artículo para The Guardian, ha descrito los nutrientes en los hospitales NHS como una “receta para el desastre”. Los pacientes, declara, merecen mucho mejor que los recipientes de plástico llenos de queso sudoroso, ligeros toques de margarina y una mezcolanza gris no identificable. Ella no esta sorprendida en absoluto que “80,000 comidas hospitalarias no sean consumidas diariamente y que dos tercios del personal admitan que ellos mismos no comerían lo que suministran a los pacientes”. De hecho, ella concluyó que los hospitales tienen un incentivo para ofrecer comida mala: Si es realmente horrible, los pacientes la rechazaran , asi que habra menos preparacion y los gastos para este servicio se reducirá: “Si la comida fuera mejor, más gente la comería y los costos de abastecimiento subirían “.

Debido a los contratos de externalización a largo plazo que muchos hospitales han firmado, señala Leith, muy pocas de sus cocinas realmente preparan algún alimento, al menos para los pacientes. Una compañía que se encuentra a cientos de kilómetros de distancia elabora, por ejemplo, “un plato con el pollo importado más barato, picado, peletizado y liofilizado, y cubierto con una salsa de paquete hecha de quién sabe qué”. Se cocina, se vuelve a congelar en porciones y luego se envía al hospital para ser “regenerado” (calentado) con heladas verduras hervidas. Finalmente, se mantiene caliente en un carrito antes de ser colocado frente al desafortunado paciente. No es de extrañar que sea desagradable “.

Leith recomienda una mucho más pequeña gama de opciones sanas, como sopa de verduras, croquetes de pescado con salsa picante de chutney, pastel de pollo y puerro o curry vegetariano y la posibilidad de pedir una tentadora ensalada o huevos revueltos en una tostada para los pacientes que no estén listos para una comida completa . Mas que nada, todo debe cocinarse fresco y en el mismo lugar para atender a los pacientes que no pueden comer a las horas programadas: “Si alguien piensa que esto es inasequible, debe mirar las tasas de desechos actuales, que están subiendo a 70% en algunos hospitales “.

La periodista sobre alimentos, Bee Wilson, ha comentado en el Telegraph que “nuestro servicio de salud ha perdido en gran medida el sentido de que la comida es medicina”. En las escuelas y las cárceles, señala, los almuerzos no siempre son deliciosos, pero deben cumplir con ciertos requisitos nutricionales básicos: “Pero en los hospitales, lugares donde, en teoría, vamos a mejorar, las comidas todavía no estan reguladas por estándares legales “. Este mismo tema fue analizada en un artículo titulado “Por qué NHS Catering Necesita Una Revolución” en la revista New Statesman el 20 de april por la columnista Felicity Cloake. Plato tras plato de decepción, escribió, no solo es desmoralizador para las personas que ya están en condiciones frágiles, sino que se ignora el papel clave que los alimentos equilibrados y apetitosos pueden desempeñar en el proceso de recuperación. “.

Una encuesta sobre los hospitales NHS de Londres realizada por “La Campana Para Una Mejor Comida En Los Hospitales” ha revelado que solo el 30% confecciona comida fresca en el sitio para sus pacientes, pero el 77% lo hace para su personal, lo que ha provocado la reaccion indignada en el Telegraph de que “los médicos y las enfermeras comen mejor que los pacientes enfermos “. Además, ese 17% entrega alimentos a los pacientes en embalajes y el 20% no les permiten un plato caliente si se pierden la hora de la comida. Datos oficiales publicados recientemente indican que £560 millones se gastaron en 144 millones de desayunos, almuerzos y cenas para pacientes hospitalizados en 2016/17, lo que equivale a un desembolso de alrededor de £3.68 en cada comida.

Filed under: Salud | Posted on July 2nd, 2018 by admin

Comments are closed.

Categories

Recent Posts

Archives

Copyright © 2018 Colin D Gordon. All rights reserved.